Días sin horas

jueves, abril 07, 2005
 

Ya se funden mis recuerdos


Ya se ha escondido el sol de este día, pero aun puedo ver la luz que desprende, el cielo aun está iluminado. Sin embargo, sé que ya queda menos para que llegue la noche y me acoja en sus brazos de sueños y esperanzas. Esperanzas que debo renovar; si no, eternamente, viviré deseando beber de los labios que se esconden. Aun me quedan unos segundos para poder llorar y deshacerme sin miedo a reincidir. Y me encierro, y me escondo y me torturo.

Me torturo con las ansias de recoger de sus labios las últimas gotas de sangre que su corazón batió para mi.

Esperanza descuartizada por unos labios que se secaron y resquebrajaron para mi; que no conseguí humedecerlos por muchos besos que di.

Sus manos ya no se entrelazan con las mías, ni aun en sueños, ni a través de cristales, simplemente han volado. Me quedo, yo, con la mano puesta en el cristal frío; esperando a que vuelva y ponga su mano en la otra parte, que caliente otra vez mi alma.

Se desmembrena su recuerdo en un libro desordenado de momentos. Ya se pierde aquello que algún día fue y sentí, pero queda la esencia. Está es lo más doloroso de arrancar, porque habiendo echado raíces en mi alma rasgará el velo de mi alma. Pero sin ella me siento vacío, mis frases ya no tienen sentido ni lógica, solo acumulan tedio y desencanto.

Y me quedo en blanco, y no sé que pensar, ni decir, ni escribir. Simplemente, no sé nada, todo está en ruinas. Me volveré a mi rincón, a llorar solo; a llorar por el ángel, que no se queda conmigo; a llorar por mi; y a llorar porque sí. Luego me diré que ni se escribir ni sé sentir, que todo es una mentira, que es un sueño, que no es real. Y volverá la conciencia a grabar en mi mente que los sueños son para dormirlos, y no para vivirlos, y que los ángeles vuelan y no se quedan. Yo lloraré y gritaré que no; que los sueños son para no morirme de tedio y angustia en este camino, que jamás me gusto; y que los ángeles aunque se vayan, iluminan un poco de nuestra existencia.


Comments:
Ángel
Vivir sin ti
Es como quitarle al cielo su profundo color,
Es como arrancarle su primera
Flor a un árbol nuevo.

Difícil es perdonar a la vida
Por llevarte donde no puedo verte,
Tan distante como el fin del mundo,
Tan lejano como Marte.

Deseo que algún día,
Mientras mis dedos traten de conjugar algún verso doloroso,
Te acerques y con tus suaves manos acaricies mi rostro
Como, tiempo atrás, sabías hacerlo.

Ángel celestial,
Hazme compañía en mis noches de insomnio,
Vuelve a mirarme mientras concilio el sueño,
Tómame de las manos y bésame la frente antes de dormir.

Una vez que hagas eso,
Vuela hacia mi mente,
Así podré revivirte mientras mis ojos se encuentran clausurados,
Y mi mente vuele liberada de las barreras del tiempo y el espacio.

Dile a esa mujer que te separó de mí,
Y te llevó tan lejos;
Que todavía eres parte de mis entrañas
Y si no te deja volver yo iré a buscarte.

Estoy perdiendo la razón,
Ya sin ti nada ni nadie tiene sentido,
Sin ti mi vida es monótona y austera,
Dile a esa mujer donde estoy y que me venga a buscar al igual que a ti.

Amor mío, si ella no viene por mi,
Deberé partir por mis propios medios.
Espérame, en algunas horas volveremos a estar juntos
Y ya nadie podrá separarnos otra vez.

No me digas que te olvide,
No susurres que viva,
No me pidas que me quede en este infierno,
No me impidas amarte.

Por ahora solo tendré que conformarme con hablarte por las noches,
Con imaginarte caminando a mi lado tomado de mi mano,
Solo me conformo con que por las noches me cubras con tus alas
Y con que le ruegues a la muerte que no se olvide de que estoy muriendo para no vivir.
 
Publicar un comentario


Sigueme por RSS